Una persona murió tras ingerir dióxido de cloro

Sucedió en la localidad jujeña de San Pedro. El hombre de 51 años habría muerto intoxicado por un paro cardíaco producido por líquido químico.

Sucedió en la localidad de San Pedro, en la provincia de Jujuy. El hombre habría muerto intoxicado por un paro cardíaco producido por dióxido de cloro, líquido altamente toxico para los humanos, informó el portal Todo Jujuy.

El hombre tenía gripe. Según sus allegados que comunicaron la noticia de su deceso, el lunes estaba relativamente mejor, tuvo contacto con su hermano, pero luego por recomendación de un amigo decidió tomar dióxido de cloro o CDS.

La familia al llegar al lugar vieron que había consumido al menos un litro y medio en una tarde. Eso le habría provocado la muerte a pesar de haber sido asistido por el SAME.

El dióxido de cloro es una solución al 28% de clorito de sodio en agua destilada. La búsqueda de una cura milagrosa contra el coronavirus está llevando a muchos a promocionar el uso de una polémica formulación química. Este producto también conocido como "Suplemento Mineral Milagroso" lleva años publicitándose como un remedio para muchas afecciones y enfermedades que van desde malaria, a la diabetes y asma, el autismo o incluso el cáncer.

Sin embargo, ninguna institución sanitaria lo reconoce como medicamento y ahora que la pandemia del covid-19 azota el mundo, vuelva a aparecer como algo capaz de frenar los efectos del virus.

Los riesgos de consumir dióxido de cloro

Tras la polémica que se generó luego que Viviana Canosa tome dióxido de carbono durante su programa y el mensaje de otras personalidades a favor de la ingesta del químico, El País Digital consultó a Jorge Montanari, científico e investigador del CONICET, explicó que los riesgos de su consumo: "El primero es que se trata de una sustancia no apta para su uso como terapéutico no para ingesta en humanos, es corrosiva ya que se usa como desinfectante y que está aprobada en ciertas concentraciones diluidas para sanitizar verduras o ciertos elementos de trabajo."

"El segundo, se vende para desinfectar piletas, entonces qué pasa cuando una persona no sabe preparar soluciones, porque la gente está haciendo soluciones caseras y no sabe exactamente cuál es la concentración; solamente disoluciones tan pero tan pequeñas pueden no ser nocivas, pero ¿cómo sabe una persona si lo está haciendo bien o mal? Yo trabajo con gente formada, con criterios, tecnología, y aún así también en los primeros años se pueden cometer errores al preparar soluciones, entonces cómo una persona que no sabe va a preparar un producto para consumir".  

El tercero, aclara Montanari, es que la gente pueda creer que con el dióxido está a salvo de la COVID-19 y dejara de tomar las verdaderas medidas de prevención como el distanciamiento social, el uso de barbijo, lavarse las manos. Además, agrega que es “muy peligroso que la gente que no evite las reuniones o se resista a mantener la distancia apropiada porque piense que está inmunizada por estar usando el dióxido de cloro”.

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