Vacunación VIP: la respuesta de Alberto y los "afiliados" de Larreta

El presidente le envió un duro mensaje al Poder Judicial. Además, el escándalo también involucró al Gobierno porteño: el propio ministro admitió los acuerdo para "privatizar" la vacunación y Larreta brilla por su ausencia.

Desde México, el presidente Alberto Fernández le envió un fuerte mensaje al Poder Judicial por la imputación a Ginés González García, y en medio del estruendo que causó en el Gobierno nacional la revelación de Horacio Verbitsky, el jefe de Gobierno porteño, Horacio Rodríguez Larreta, y su ministro de Salud, Fernán Quirós, también fueron denunciados por privatizar la vacunación en la Ciudad de Buenos Aires. El propio titular de la cartera sanitaria capitalina admitió el acuerdo con las prepagas y los centros de salud privados.

“Cuando tomé nota de lo que había pasado, reaccioné y perdí a un ministro en cuyo ministerio pasaron estas cosas, bajo su dependencia. He leído que han hecho una denuncia. El hecho ya es lo suficientemente grave como para que un ministro de la talla de Ginés haya tenido que renunciar. Les pido a los fiscales y a los jueces que terminen con las payasadas”, dijo el jefe de Estado durante una conferencia de prensa que compartió con Andrés López Obrador. El motivo de este mensaje fue la imputación a su exministro de Salud que ordenó el fiscal Eduardo Taiano y la orden de allanamiento a la cartera sanitaria que libró la jueza María Eugenia Capuchetti. 

Pese a considerar "graves" las irregularidades en la vacunaciones de privilegio, que entre otros fueron beneficiados Eduardo Duhalde y su esposa Chiche, el mandatario recurrió al ya conocido axioma de este tiempo, direccionar su discurso hacia el otro costado de la grieta. Le recomendó a la Justicia investigar los delitos cometidos durante el Gobierno de Mauricio Macri. Algo que no deja de ser cierto, pero que la magnitud del problema propio no hace del todo oportuna la referencia presidencial.

Más allá de las palabras, vayamos a lo importante: las acciones. Además, de la rápida reacción de pedirle la renuncia a Ginés, el presidente encomendó a las autoridades sanitarias elaborar un criterio de "personal estratégico" para vacunarse e impulsó la creación de un registro y monitoreo público para la inoculación. "No puede volver a suceder", dijo el mandatario, y puertas adentro lo remarcó en más de una oportunidad.

Los "afiliados" de Larreta

Mientras los dirigentes de Juntos por el Cambio hacían un raid mediático condenando el "vacunatorio VIP" del Gobierno Nacional, las esquirlas del escándalo los alcanzaron. La abogada Natalia Salvo denunció a Larreta y a Quirós por "privatizar el acceso a las vacunas en la Ciudad". Según la letrada, demandó a los funcionarios por entregarle un bien escaso otorgado por el Estado nacional a empresas privadas y prepagas.

Horas después de que se diera a conocer la noticia, el Hospital Alemán emitió un comunicado en el que ratificaba que en su centro de salud tenían prioridad para vacunarse quienes estén "afiliados a un plan de salud". Lo mismo sucedió en el Hospital Italiano, el Hospital Británico, el Sanatorio Güemes y el CEMIC; y las obras sociales involucradas son OSECAC (empleados de comercio) y OBSBA (Obra Social de la Ciudad de Buenos Aires).

Luego de varias horas de silencio, el ministro de Salud porteño se refirió esta mañana a la denuncia: reconoció el acuerdo del Gobierno de la Ciudad con las entidades privadas, pero aseguró que "no hay ningún tipo de problemas". Quirós aseguró que se les dio a las empresas y obras sociales "el proporcional" de vacunas que está disponible para la inoculación en el sector público. 

"Aquí estamos para mostrar y explicar lo que hacemos e hicimos y para transparentar los datos. Lo más importante es explicarle a la gente”, dijo el ministro en la rueda de prensa, aunque no ahondó el mayores detalles sobre los acuerdos llevados a cabo y tampoco explicó por qué el Gobierno porteño no había informado con anterioridad su decisión de cederle vacunas a las empresas privadas y obras sociales.

Tras el "sorteo", la denuncia cayó en el juzgado Nº 4 a cargo del juez Ariel Lijo, un viejo conocido del macrismo. El magistrado lleva adelante (con inexplicables demoras) la causa que investiga el "vaciamiento" del Correo Argentino en el que está involucrada el expresidente y su familia. Otro guiño de la Justicia a Juntos por el Cambio.

Aunque en distinta medida, las irregularidades en la campaña de vacunación tocaron al oficialismo y a la oposición. Las respuestas de un lado y del otro también fueron distintas, el presidente sacó a la cabeza del ministerio de Salud y exigió de ahora en más transparentar el sistema de inoculación, la reacción no alcanza para tapar lo hecho, pero es algo más que las evasivas que vinieron de parte del Gobierno porteño: sólo el ministro Quirós habló, sin explayarse demasiado sobre los acuerdos perpetrados, y Larreta sigue brillando por su ausencia. Para colmo de males, el gobernador jujeño Gerardo Morales reconoció que en su provincia también hubo "vacunados VIP", pero a diferencia de sus compañeros de espacio impuso millonarias multas para quienes no respeten el orden de prioridad.  El dicho que dice que "el que esté libre de culpa que tire la primera piedra", parece no funcionar en la oposición.

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